miércoles, 21 de diciembre de 2011

SENATUS ROMANUS


 Breves acotaciones sobre el senado monárquico:

Sobre el Senado romano establecimos los fundamentos cuando estudiamos la estructura política en la época de la monarquía. Al respecto se explicó que estaba exclusivamente conformado por patricios y, en general, como su etimología lo determina, eran los ancianos los que participaban del mismo, primordialmente los padres de familia de las gentes, por ende, se decía que reunirse con el senado era reunirse con los padres de la patria.
Sobre el nombramiento de los senadores en la etapa monárquica, hubo un primer período en el que se afirma que la condición de senador asistía a los padres de las distintas gentes por derecho propio, es decir, su posición de senador era inherente a su condición de padre. Luego, sin poder afirmar un momento específico, la prerrogativa recayó en el rey quien sólo podía nombrar a quienes pertenecían a la clase más alta, los nobles más poderosos (patricii)

La naturaleza de este órgano en la monarquía es la de un cuerpo colegiado consultivo, es decir, funge como órgano de consulta por parte del rey, quien no suele tomar determinaciones relevantes a la nación sin haber escuchado primero la opinión de los padres de la patria.
Las funciones del senado para la época monárquica se circunscriben a tres, que ya hemos estudiado, ius consilii, inter regnum y auctoritas patrum. Respecto a ellas me remito a lo ya visto en clase, que será objeto de evaluación para el acumulativo.

El Senado Republicano:

Entrando ya en materia del Senado en la época republicana, es menester recordar el papel primordial que desempeñó esta institución en el cambio de sistema de gobierno pasando de una monarquía aristocrática a un sistema republicano basado en las magistraturas escogidas por el pueblo (pueblo en el sentido más restringido del vocablo), en virtud de los sucesos acaecidos durante el reinado de Tarquino, El Soberbio; dejando de ser un órgano de consulta y emisor de opiniones, para convertirse en el órgano político primordial de la época republicana por sus labores contraloras y administrativas del erario público.
A diferencia de la época monárquica el Senado no es exclusivo de los patricios para ser miembros del mismo, sino que hay una apertura que permite a los plebeyos aspirar al cargo senatorial. Estaba conformado por ciudadanos excelentes que ya habían participado exitosamente en el gobierno de Roma. Las versiones sobre sus integrantes varían en cuanto a la cantidad de senadores, pero el número varió entre 300 a 900 senadores, sin tener un registro exacto de cuantos pertenecían a la clase plebeya ni a la patricia, aunque, mayoritariamente estaba conformado por patricios, pues recordemos que la asunción de privilegios políticos para los plebeyos fue algo progresivo y no intempestivo, pues el proceso duró muchos años.
Para ser senador, se establecieron los siguientes requisitos:
·         Ser ciudadano romano, con todos los derechos civiles y políticos.
·         Ser ingenuo o hijo de padres ingenuos, es necesario recordar que el vocablo no tiene nada que ver con su significado actual, sino que implica ser libre hijo de padres libres.
·         No ejercer ni haber ejercido profesiones consideradas como indecorosas.
·         No haber sufrido la pena de infamia, sea iuris o facti, la primera implica el concepto que la sociedad tiene del individuo, mientras que la segunda implica haber sido encontrado culpable de haber infringido la ley.
·         Tener la Aetas Senatoria, o la edad mínima exigida para optar al cargo de Senador, al respecto la misma fue, en un principio de 46 años, luego con la Lex Villia fue reducida a 27, Lucio Cornelio la aumentó a 30, para que luego el Princeps Augusto la redujera a 26.
·         Gozar de fortuna.
Sobre la designación de los senadores en la época republicana, encontramos distintas versiones, una de ellas que afirma que primero los propios senadores designaban a los senadores nuevos, mas, a efectos de esta materia, vamos a tomar como cierto el criterio establecido por José María Uría, que nos indica que hubieron dos períodos con matiz peculiar:

Primer Período o período consular: Correspondía a los cónsules el nombramiento de los senadores, o a un funcionario que pudiese equipararse al cónsul como el dictador.

Segundo Período o período censorial: entre los años 400 y 422 desde la fundación de Roma, surgió una ley denominada Lex Ovinia, que privó a los cónsules del derecho que les asistía para nombrar a los senadores, circunstancia lógica pues los compromisos políticos morales que pueden adquirirse ante la necesidad de rendir pleitesía a quien me ha nombrado como senador podía tergiversar la labor fundamental de un senador dentro de un cuerpo tan importante como el Senado. Con la Ley Ovinia el derecho de nombrar a los senadores recayó en el Censor, quienes tendrían la obligación de escoger a los senadores dentro de personas que hubiesen sido magistrados.


Es importante destacar que el elegido como senador tendría este carácter de por vida, es decir, hasta su muerte serían senadores, pero la exclusión podía ser por razones de indignidad.

El Senado constituyó el contrapeso al imperio de los magistrados y las estipulaciones de los comicios, y las funciones que existían durante la época republicana las siguieron ejerciendo con sus respectivas variaciones.
 En cuanto al “ius consilii”, el Senado es el órgano consultivo de los magistrados en todos los asuntos relevantes al estado; respecto al interregnum, al quedar vacante una magistratura los senadores la asumían mientras se nombraba al sucesor del magistrado ausente. Respecto a la auctoritas patrum la misma se vio modificada por la lex Publilia (339 a.C). El Senado a su vez asumió el control de erario público, la concesión de honores y el manejo de la política exterior.


Las funciones del senado republicano las podemos sintetizar así: (Munoz López, 2007)
a) Dirigía la política internacional.
b) Regía la hacienda pública y las finanzas.
c) Controlaba a los funcionarios públicos.
d) Tutelaba la religión del Estado.
e) Fijaba los límites de las provincias y determinaba su organización.
f) Sancionaba las leyes comiciales. (ver auctoritas patrum y lex publilia)
g) Concedía la ciudadanía.

Cuando tratamos el tema de las fuentes del derecho romano, establecimos que si bien el Senado republicano no tuvo una actividad propiamente legislativa, el mismo fue fuente de derecho por cuanto fiscalizaba la actividad de los comicios, anulaba leyes y dispensaba a ciudadanos del cumplimiento de las mismas. Esto ocurrió al finalizar la época republicana.



El Senado durante el Imperio:

Durante la época imperial tenemos dos períodos diferenciados, el primero que va desde el reinado de Octaviano Augusto hasta el emperador Diocleciano (S. I a.C al 305 d.C). En este período el Senado alcanza su mayor significancia como fuente de derecho, sustituyendo a los Comicios en la labor legislativa. El problema radica en que, a diferencia de la época republicana, el Senado depende de las insinuaciones del Princeps, quien establece las directrices a seguir, lo cual le resta grandeza al Senado imperial frente al republicano que era un órgano independiente.
El segundo período o período del “Bajo Imperio”, que se extiende desde Diocleciano (305 d.C.) hasta el reinado de Justiniano (S. V d.C), deja ver un Senado eunuco, que sucumbe bajo la figura de los omnipotentes emperadores, quienes son todo en este período, el Senado es un mero apéndice de la figura del príncipe.




SEÑORES DE PRIMER AÑO DE DERECHO, SECCIONES D e I, de la página 75 a la página 79 del libro de Derecho Romano del pare J.M Uría, se encuentra la forma en que el Senado llevaba a cabo sus sesiones. Por favor revisen ese material.

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