jueves, 28 de octubre de 2010

GESTIÓN MUNICIPAL

Los corrientes días han generado la necesidad imperiosa de escribir sobre una situación que nos afecta a todos los habitantes del Municipio San Cristóbal, actualmente bajo la gestión administrativa de la Alcaldesa Mónica de Méndez. Cualquiera que circule a diario en vehículo propio o ajeno podrá dar fe del estado deplorable de la víalidad capitalina, así como el desastre organizacional del tráfico vehicular o el estado de conservación de demás espacios públicos de la ciudad, pero, ¿qué podemos hacer nosotros como habitantes del municipio?

La Ley Orgánica del Poder Público Municipal en sus artículos 253 y 254, dispone claramente la "Participación Ciudadana" como una de las formas de vinculación del ciudadano con el manejo de las políticas públicas municipales en aras de lograr una mejor gestión, pero al limitarnos a quejarnos sin aportar soluciones o sin atrevernos a solicitar cuentas a los funcionarios públicos encargados, nos hace conniventes del caos que se ha apoderado de nuestra ciudad capital tachirense.

No basta con pagar impuestos y criticar, es necesario "SER CIUDADANOS", involucrarnos en la vida del municipio, y contribuir al desarrollo de las iniciativas que generen en el funcionario la cultura de respeto a las disposiciones legales que contribuyen al mejoramiento de la calidad de vida del sancristobalense. Educar, con nuestra actitud y nuestra firmeza, al funcionario público para que comprenda que su labor es la de servir al ciudadano, y satisfacer sus necesidades para alcanzar una calidad de vida dignificante. Asimismo, colaborar con nuestro actuar al mantenimiento de la legalidad dentro de nuestro espacio vital (es el municipio el lugar más cercano al individuo que se identifica con su gentilicio), actuando cívicamente e invitando al paisano a hacerlo también.

Nuestra falta de conciencia ciudadana genera situaciones como el apilamiento de basura en las esquinas que se conjuga con un pésimo servicio de aseo municipal, el caos total del tráfico automotor por no respetar las mínimas normas de tránsito para satisfacer nuestras conveniencias individuales en detrimento del derecho de los demás, y nuestra indiferencia ante los planes de gestión municipal que podemos referir al hecho de no conocer el destino del presupuesto municipal, porque obviamos que la Ley nos otorga la posibilidad de pedir cuentas de la gestión realizada, de conformidad con el artículo 8 de la misma.
Ignoramos si la desidia en la víalidad capitalina es por falta de presupuesto o porque el mismo está siendo desvíado para otras obras que el ejecutivo puede considerar prioritario, ya que a diferencia de otras gestiones municipales alrededor del mundo, nosotros no tenemos la facilidad de acceder on line, o a través de otra vía, al conocimiento exacto de cuánto está gastando la Alcaldía en salarios, obras, publicidad, propaganda y eventos; tampoco conocemos cuanto se recauda por concepto de impuestos o tasas, porque como habitantes del municipio San Cristóbal nos sustraemos del deber ser ciudadano para dejarlo en manos de los funcionarios electos que sin contraloría social no temen hacer lo que sus intereses puedan indicar, ya que no hay ciudadanía que ejerza esta labor.
Estimado lector que habita en esta ciudad cordial, es necesario que usted sepa que la Ley Orgánica del Poder Público Municipal establece claramente la Responsabilidad del Municipio en cuanto a su gestión (Artículo 132), pero si nosotros como ciudadanos no ejercemos nuestra ciudadanía reclamando y alzando la voz con fundamentos, actuando como sociedad organizada contra lo que consideramos una mala gestión municipal, poco podemos esperar en retribución, no porque no merezcamos una respuesta oportuna, sino porque nuestra pasividad constante ante la gestión municipal ha generado la mala costumbre de la administración pública de actuar sin preguntar, y del habitante del municipio de esperar a que otros hagan y resuelvan los problemas de todos.
Los cambios, amigo lector, se generan desde nosotros mismos, con la conciencia de saber que ser un buen ciudadano no implica sólo quejarse por la incompetencia de la administración municipal, sino cumpliendo nuestros deberes para poder exigir el cumplimiento de las garantías que hacen verificar nuestros derechos en la realidad. No debemos limitarnos a señalar los grandes problemas que tiene nuestra ciudad capital, es necesario que seamos proactivos en el ejercicio de los derechos que como ciduadanos nos asisten, la clave es el ejercicio de la ciudadanía, no limitarnos a ser simples habitantes de un municipio que cada día se desvanece entre la ineficacia gubernamental y nuestra propia antipatía por creer que no tenemos en las manos las soluciones a los problemas de todos los habitantes de la comunidad, y espero que cuando caigamos en un hueco en la avenida principal de pueblo nuevo o se destroce el tren delantero en un cráter de los que abundan en Santa Teresa, no nos limitemos al simple hecho de insultar la labor del ejecutivo municipal si nuestro insulto o reclamo no va a trascender el interior de nuestro claustro automotor, sino que sea un incentivo para la creación de la conciencia ciudadana y empecemos a exigir cuentas a la administración municipal, exigiendo respeto como colectividad, como sancristobalenses, por cuanto día a día, esta ciudad pierde su matiz cordial y pareciera ser tierra de nadie, ni de ellos ni de nosotros.
Hagamos efectiva lo dispuesto en el artículo 254 de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, que nos otorga el derecho sagrado como ciudadanos de obtener información general y específica sobre los que se hace con nuestro dinero para mejorar la calidad de vida de la ciudad, seamos ciduadanos proactivos en el planteamiento y resolución de los problemas cotidianos.

jueves, 14 de octubre de 2010

PLURALISMO, DEMOCRACIA Y SOCIALISMO

Tuve la oportunidad de oir al ciudadano diputado electo Robert Serra en una entrevista realizada en un canal de televisión nacional, en ella el diputado afirma la necesidad de aprovechar la mayoría calificada de la actual Asamblea Nacional para otorgar una Ley Habilitante al ciudadano Presidente de la República a efectos de profundizar el sistema socialista en aras de desmontar lo que el llama "estado burgués", que fue instaurado en la Cuarta República (no soy muy partidario de las categorizaciones cuarta y quintorrepublicanas porque considero que no existen en la historia política venezolana). Para evitar opiniones sobre si lo dijo o no, aquí les dejo el link de la noticia http://www.avn.info.ve/node/22412
Desconociendo la profesión de Serra, aspirando que no sea abogado, pues dudaría mucho de su conocimiento jurídico ante sus pronunciamientos, por demás fanáticos, que denotan una ignorancia absurda de nuestra "Carta Magna", debo, entonces citar el artículo 2 de la misma:
Artículo 2. Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.
El estado democrático, por naturaleza, implica la existencia del pluralismo político, ambos establecidos en la norma citada ut supra, por lo cual, la insistencia del establecimiento de un estado eminentemente socialista vulnera, con creces, el derecho fundamental que tenemos todos y cada uno de los venezolanos y que debe ser garantizado por el estado, de escoger nuestra afiliación e ideología política.
En este sentido, hablando por mi mismo, es inevitable pensar que yo, que no creo en el socialismo ni en los sectarismos izquierdistas o derechistas, tenga que formar parte de una república socialista, me cuesta comprender algo así, y me pregunto ¿por qué si mi Constitución afirma que vivo en democracia y en un estado plural, debo recibir insultos que me tildan de apátrida en la medida que por mi mente pasen a diario las buenas envidias que genera el observar los paises sumidos en ese capitalismo salvaje?, ¿es que acaso pensar distinto es malo?, ¿será que en efecto seré menos venezolano por no ser socialista?
En tal diluvio de pensamientos me dije que la bella poesía contenida en el artículo 2 es quizá desconocida por el grupúsculo gubernamental, ya que deben ignorar completamente que el pensamiento único socialista es contrario a la más elemental idea de democracia, y que afirmar la necesidad de desmontar un presunto estado burgués para profundizar la construcción del socialismo por ser la única vía para el progreso, anula, de entrada, toda posibilidad de existencia de una sociedad democrática, plural y libre. No dudo que un siguiente paso sea criminalizar al que considere al socialismo como una burda patraña que busca engañar a muchos en beneficio de pocos, pero bueno, eso lo puedo afirmar en medio del pluralismo democrático que considero que sigue vigente (a pesar de las amenazas diarias a su supresión, no expresas pero muy tácitas), y hago la afirmación con la certeza de abogar por lo correcto en este artículo. No sé si contra la constitucionalidad de nuestro derecho a disentir se pueda imponer el fanatismo político nocivo como el que manifiesta el diputado electo Robert Serra, quien evidentemente desconoce el contenido del artículo 2 de la Constitución, el concepto de democracia y la realidad mundial en la que el pluralismo es regla y el sectarismo la excepción.

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